El pasado 7 de febrero, William Kosco, párroco de la iglesia de San Enrique, en Buckeye (Arizona, Estados Unidos), hizo una contundente homilía sobre el aborto que se ha ido viralizando. En particular los minutos que consagró al actual ocupante de la Casa Blanca, Joe Biden, el más abortista de la historia, cuya «religiosidad» celebran numerosos pastores.