El futbolista italiano Antonio Floro Flores, delantero de 30 años que juega en el Sassuolo (norte de Italia) y padre de tres hijos, se ofreció a adoptar a un bebé de pocos días de nacido, que fue abandonado en el tren Metrostar de la compañía Circumvesuviana, al este de Nápoles, de donde Flores es originario. 

El bebé fue encontrado envuelto en un chal y vestido con una pijama, dentro de una bolsa de compras, con su cordón umbilical aún sin desprenderse, en el último vagón del tren, que se dirigía de Napoles a Baiano. Tan pronto lo encontró, el conductor del tren lo llevó al hospital San José Moscati, en la localidad de Avellino.

Los trabajadores del hospital llamaron al bebé “Carmine Francesco”, y de acuerdo a los médicos está saludable.

Tras conocer la noticia y las circunstancias en las que fue encontrado el pequeño “Francisco”, el futbolista de 30 años junto a su esposa se propusieron adoptarlo.

“Después de haber visto al pequeño Francisco, seguimos lo que dictaba el corazón. Soy un padre antes que un jugador de fútbol, ¡ciertamente no un héroe!”, publicó en su cuenta en la red social Twitter.

Flores se puso en contacto con las autoridades para ver si podría darle un hogar a “Francesco”.

Según informó después la prensa local, el pequeño “Carmine Francesco” habría sido finalmente entregado en adopción a la familia de un abogado italiano.