(Cope/ReL) Se trata de la comunidad islámica de Ruzafa a la que el ayuntamiento valenciano denegó el permiso de apertura de una mezquita en un bajo de un edificio por carecer de accesos adecuados para minusválidos y de servicios separados para hombres y mujeres. En su escrito de alegación, la comunidad islámica replica al ayuntamiento que los socios han decidido “la no presencia de mujeres en la mezquita”. Basan su decisión, según explica el escrito en que, si bien el Islam no lo prohíbe, hace entender a las mujeres que es mejor que no acudan a rezar. Insisten en que es la propia mujer la que elige quedarse en su casa después del trabajo. Alegan además que la mezquita no tiene condiciones dignas para que las mujeres acudan y concluyen asegurando que por todo ello los socios y directivos han decidido por unanimidad que la mezquita sea solo para hombres.